Una de las principales funciones de tus dientes es favorecer la digestión. Se encargan de rasgar, cortar y masticar los alimentos para formar la masa que luego es tragada y digerida. Esta misión, que todo el mundo tiene clara, no es la única que cumple tu dentadura.
Y es que los dientes también se encargan de otras tareas necesarias para el cuerpo. Y no sólo se trata de ofrecer una bonita sonrisa. La dentadura también se ocupa de dar forma a la cara determinado su longitud y forma. Si una persona le faltan piezas o las tiene muy desgastadas puede acortar el rostro. Esto puede provocar que se transmita un aspecto envejecido.
También, se puede observar como con las ortodoncias que alinean los dientes también se producen cambios en la cara. Al corregir las irregularidades de la mordida se pueden observar cambios significativos en el rostro. Además, de manera general se consigue que la sonrisa sea más amplia y se puede conseguir más simetría facial.
Esta función de los dientes como estructura que da forma la cara siempre es muy tenida por los ortodoncistas. En los tratamientos que aplican siempre buscan un equilibrio entre lo estético y lo funcional.
Las funciones de tus dientes en el habla y la voz
La dentadura también colabora con la pronunciación de los sonidos que se emiten al hablar. Los dientes modulan la cantidad de aire que sale cuando se articulan palabras trabajando de manera conjunta con la lengua. Esto es uno de los principales factores que determinan la manera en la que hablas.
También, algunos sonidos se generan cuando la lengua golpea los dientes. La relación entre los dientes y el habla es tan estrecha que algunas dolencias de salud bucodental pueden cusan problemas de fonación. La falta de piezas dentales puede hacer que sea más difícil vocalizar. Un ejemplo claro de esta característica es la dificultad que tienen para hablar las personas mayores para vocalizar cuando se retiran la dentadura postiza.
Los dientes ayudan a realizar el diagnóstico temprano de enfermedades
Otra de las funciones de los dientes es que muestran indicios de enfermedades que, posiblemente, no se han detectado. La dentadura es un fiel reflejo de la salud general del organismo, por el eso el odontólogo durante la revisión puede encontrar señales de que se está padeciendo alguna dolencia.
Se trata de enfermedades bastante importantes que necesitan de tratamiento de forma rápida y eficaz.
Por ejemplo, los trastornos alimenticios se pueden detectar por el esmalte demasiado erosionado y por la existencia de caries en el cuello de los dientes. La insuficiencia renal se relaciona con la hipoplasia (desarrollo insuficiente) del esmalte en pacientes pediátricos.
Otras enfermedades están relacionadas se pueden detectar en zonas que están cercanas a los dientes:
El VIH puede generar periodontitis, sequedad y aparición de verrugas orales.
La enfermedad coronaria también se relaciona con la infección de las encías y con la inflamación de la mandíbula.
Las enfermedades gastrointestinales pueden causar daños al interior de las mejillas, en las encías y labios.
La leucemia puede causar petequias en la boca, infecciones y agrandamiento de las encías.
Seguro que te han sorprendido todas estas funciones de tus dientes. La salud bucodental dice mucho de ti y por eso es necesario cuidarla. La dentadura y las encías son una parte esencial de tu cuerpo que siempre debe estar en perfecto estado. Por eso es conveniente que siempre tengas una correcta higiene y visites periódicamente a tu dentista.